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CocinaPARA TODOS

BATIDOS NATURALES

Batido de Fresa y Kiwi

¿A quién no le apetece un capricho dulce, natural y lleno de vitalidad? Este smoothie de mango y piña reúne lo mejor de las frutas tropicales en un vaso para regalarte una experiencia de sabor inigualable. Con una textura cremosa y densa que se consigue sin complicaciones, es la alternativa perfecta para un desayuno exprés o un respiro lleno de energía a mitad del día.

Ficha de la receta

  • Tiempo de preparación: 5 minutos

  • Raciones: 2 personas

  • Dificultad: Muy fácil

  • Tipo de cocina: Saludable, vegana y sin gluten

Ingredientes necesarios

  • 1 taza y media de mango congelado en trozos (aporta una textura cremosa tipo helado)

  • 1 taza de piña en trozos (fresca o congelada)

  • 1 taza de bebida vegetal (leche de almendras, avena o coco) o agua de coco para un perfil más tropical

  • 1 chorrito de zumo de lima fresco (opcional, para realzar los sabores cítricos)

  • Opcional para endulzar: 1 cucharadita de sirope de arce o agave, en caso de que las frutas necesiten un extra de dulzor.

Paso a paso para su elaboración

  1. Organización de los ingredientes:

    Ten listos todos los componentes. Si prefieres una textura ultra cremosa y densa, el uso de fruta congelada (especialmente el mango) es fundamental para evitar el uso excesivo de hielo que pueda diluir el sabor.

  2. Orden de mezclado en la licuadora:

    Coloca primero los ingredientes líquidos (la bebida vegetal o el agua de coco) en el fondo del vaso de la licuadora. Esto ayuda a que las cuchillas comiencen a girar con suavidad y se eviten atascos.

  3. Incorporación de la fruta:

    Agrega los trozos de mango congelado y la piña sobre el líquido. Si vas a utilizar el toque opcional de zumo de lima o el endulzante, añádelos en este momento.

  4. Procesado óptimo:

    Comienza a licuar a velocidad baja para triturar los bloques de fruta y, a continuación, eleva la potencia a velocidad alta. Procesa durante 45 a 60 segundos hasta conseguir una mezcla completamente homogénea, sedosa y sin grumos.

  5. Prueba y servicio:

    Detén la licuadora para comprobar la textura. Si lo prefieres más fluido, añade un toque adicional de líquido; si lo quieres más espeso, un par de cubitos de hielo o más fruta congelada harán el trabajo. Sirve inmediatamente en vasos altos y fríos.

Consejos prácticos para un resultado perfecto

  • El secreto del mango congelado: Utilizar mango congelado es la clave indiscutible para lograr esa textura densa y aterciopelada de cafetería sin necesidad de añadir productos lácteos pesados.

  • Versión saciante: Si deseas transformar este smoothie en un desayuno completo que te mantenga lleno por más tiempo, incorpora una cucharada de proteína vegetal en polvo o un par de cucharadas de yogur griego (o yogur de coco).

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Receta de Reneilin Martinez

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